miércoles, 30 de marzo de 2016

Dedicado y Consagrado




Del Cristiano es llevar una vida consagrada a Dios. No importa cuál pueda ser nuestra función en el cuerpo de Cristo, se requiere una dedicación de tiempo completo al Señor. No servimos una parte del tiempo a Dios, aquellos quienes únicamente entregamos nuestra vida durante unas horas cada domingo. Ni Él merece o desea un pueblo de medio tiempo. Estamos unidos al Señor en redención y debemos vivir y actuar siempre conscientes de este hecho. Dicho esto, también hay que dar una advertencia al Creyente que deja a un lado su vida por el Señor. Nunca debemos permitir que nuestra fe descanse en actos de dedicación o separación. Dios no nos debe Su Poder o Su Bendición porque hacemos lo correcto. Eso significaría que Dios está en deuda con el hombre por su acción. ¡Dios no le debe a nadie! Debemos vernos a nosotros mismos como servidores, hacer lo que es nuestro deber hacer. No hemos de convertirnos en altivos, arrogantes, ni orgullosos, porque estamos separados para servir. Nuestra fe siempre ha de descansar en Jesús como Salvador, Libertador, y Santificador. Mi separación y dedicación es el resultado de mi amor por mi Salvador y una forma de mostrar mi agradecimiento por lo que hizo por mí en el Calvario. No es un camino por el cual gano el Poder, la Bendición o Favor de Dios. 1 Cor 6: 19-20 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

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