martes, 15 de marzo de 2016

Y De Repente


¡La vida está llena de repentes! Es asombroso como en un momento estamos viajando emocionalmente en una dirección y al segundo inmediatamente siguiente algo ocurre para cambiar totalmente nuestro estado emocional. Es en estos momentos, en los que caemos en pruebas de la vida de diversos colores, o en los que experimentamos un espiral de sensaciones de gozo y dolor, en los que la verdadera fe tiene la oportunidad de convertirse en el gran estabilizador.
Tan patas arriba como la vida puede estar, no es ninguna coincidencia que la fe esté sólida y segura sobre la roca, Cristo Jesús. Él ha prometido que cuando el viento venga, o cuando caiga la lluvia, o cuando el fuego intente quemar, que Él estará ahí para traernos a través de todo eso de manera segura. Así que incluso cuando mi corazón esté experimentando un salto mortal de emociones que parecen nunca terminar, mi alma puede hallar refugio en el conocimiento de que Cristo me cuidará. Él ha prometido y Él no es hombre para mentir, sino, El Hijo del Hombre Quien me amó y se entregó a Sí Mismo por mí en el madero en el Calvario. Por lo tanto, estoy seguro de que cuando las vicisitudes de la vida me tomen por sorpresa, Él permanece sin preocupación, sin obstáculos, y que completamente puede satisfacer mi necesidad. ¡Oh la dulce paz que la fe provee!
        

Isaías 43:2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 

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